Ya hemos pasado gran parte del gran primer cuatrimestre de quinto, en el que todos los del grupo esperamos que no se vuelva a repetir (y no porque no guste).
Pero sobre todo, hemos pasado gran parte de la asignatura de Ingeniería del Software III. Esa asignatura de la que oiamos hablar de ella por los pasillos, entre compañeros. Las cosas que se oían era de que se trabaja mucho, de que hay que hacer muchos documentos.
En fin, una vez superado gran parte de la asignatura, nos damos cuenta de que todo lo que decían de ella es... verdad.
Pero lo mejor es quedarse con los buenos momentos como la distribución de responsabilidades (todo justo, con sorteo ante notario).
Luego llego el primer documento, sí, ese que ya ni nos acordamos, que seguro no tiene ni el mismo formato que el DDS, la Oferta. La oferta (u OFE para los amigos) fue un punto de partida, una toma de contacto en la que nos dimos cuenta de que haber superado Cálculo hace 4 años o más, nos hace ver que somos de fácil olvidar (es decir, que no tenemos ni idea de sumar).
Más tarde se hicieron los documentos de plan de gestión configuración y de plan de gestión calidad. Ahí nos dimos cuenta lo que es hacer varias versiones sobre un documento.
Con el EVS, aprendimos la forma verbal del infinitivo, que luego ya la usamos de primeras en el documento de análisis. En este momento, todavía nos reíamos juntos los miembros del equipo.
El DAS, el único documento que se aprobó a la primera. Pero claro, una vez que aprendimos con el documento de plan de gestión de configuración a hacer versiones, pues no podíamos parar.
Por fin llegó el DDS. Que se puede contar del DDS que no le hayan contado ya. Es un documento muy chulo, que te hace perder amistades (por ejemplo el Word), pero ahí está, siempre te sentirás orgulloso de él. Es como el hijo pródigo. Hasta el momento (a falta de entregarlo dentro de un rato, sobre las 23:59, para apurar) lleva 500 páginas, ¡qué maravilla!
Pero nuestro resumen sobre IS3 no se puede quedar sólo en la realización de documentos.
También ha habido otras cosas como entregar, corregir, versionar documentos, etc.
Bueno vale, también hemos realizado un blog, que está en la fase final. Quien nos lo iba a decir esto a principio de curso, que no teníamos pensado ni hacer blog. Al final nos animamos, y entrada a entrada (todas relacionadas con IS3, sobre todo la que aparece el cuarto de baño) estamos todavía vivos.
Pero además, hemos conocido a AGC, que nos ha tirado un 70%, más o menos, de entrega de documentos. Con él hemos tenido muchas anécdotas, sobre todo una que nos hace recordar que también hemos "aprendido" a negociar:
La negociación sobre qué hacer del DDS fue curiosa. Íbamos de que estaba todo completo, pero claro, con el peazo monitor panorámico volteado que tiene AGC nos vió el "único" fallo que tiene. Pero cuando llegó la parte de negociar fue lo mejor. Ahí aprendimos a hacer énfasis en la conjunción que usemos, sobre todo si es un "o" exclusivo (para los informáticos XOR). Ese fue nuestro fallo, y desde ese momento AGC nos controló hasta el punto de cambiar nuestro "o" en un "y", jeje, otra anécdota más.
Bueno, quiero compartir esta entrada (después de esta parrafada, que nunca había escrito tanto de seguido, jeje) para vayamos incluyendo nuevas anécdotas que hemos tenido con IS3.